Sin registro, sin verificar tu correo, sin esperar a que sincronice en la nube. Abres Gastify, anotas el monto y listo: tus datos se quedan en tu iPhone, no en un servidor.
No hay registro ni inicio de sesión. Abres la app y empiezas a usarla.
Todo se guarda localmente en el dispositivo. Puedes bloquear el acceso con Face ID o Touch ID.
Solo el monto es obligatorio. Categoría, nota y recibo son opcionales, para no frenarte a mitad del día.